Google está cambiando. Y con él, todo el ecosistema digital.
Con la incorporación de su nueva funcionalidad de IA generativa, conocida como SGE (Search Generative Experience), el buscador empezó a responder con un bloque generado por inteligencia artificial antes de mostrar los resultados orgánicos o pagos.
¿Qué está pasando?
- El 79 % de los clics en búsquedas informativas se pierden cuando aparece el bloque de IA.
- En muchos sectores, los sitios web experimentan una caída de entre 20 y 60 % del tráfico orgánico.
- El CTR (Click Through Rate) de los anuncios también disminuye, especialmente en mobile.
- Google concentra cada vez más la respuesta dentro de su propio ecosistema: el usuario no necesita salir.
Esto no es una predicción. Ya está pasando.
¿Qué hacer? Adaptarse a una nueva lógica
La IA no inventa las respuestas: las genera en base al contenido que encuentra. Por eso, la clave está en estructurar ese contenido para que sea legible, relevante y confiable.
1. Crear contenido “entendible” por la IA
- Formato pregunta/respuesta.
- Listas, párrafos cortos, tablas.
- Secciones tipo FAQ.
- Claridad semántica.
2. Apostar al EEAT
Google prioriza contenido que demuestra:
- Experience: casos reales, ejemplos propios.
- Expertise: autorías visibles, lenguaje técnico preciso.
- Authoritativeness: enlaces desde sitios confiables, reputación online.
- Trustworthiness: consistencia, fuentes verificadas, seguridad.
3. Optimizar para entidades (no solo keywords)
La IA busca conceptos, no solo palabras clave. Es importante:
- Nombrar productos, marcas, ubicaciones.
- Ampliar contexto con sinónimos y términos relacionados.
- Dejar claro el propósito del contenido.
4. Implementar datos estructurados
Usar schema.org para marcar:
- Productos
- Personas
- Eventos
- Organizaciones
- Reviews
Esto mejora la indexación y la posibilidad de ser citado en las respuestas generadas.
¿Y el SEM?
No se trata solo de ajustar pujas. Cambia la lógica del clic.
- Priorizar keywords con intención transaccional.
- Usar campañas Performance Max para capturar señales en todo el funnel.
- Volver a incluir campañas de branding, incluso en buscadores.
- Medir más allá del clic: branded search, vistas asistidas, recall.
Medir distinto
- Tráfico no es la única métrica.
- Analizar visibilidad en respuestas de IA.
- Observar si aumentan las búsquedas por marca.
- Evaluar impacto en otros canales (email, CRM, redes, etc.).
Conclusión
Estamos frente a un nuevo paradigma.
Para posicionarse en la era de la IA no alcanza con SEO clásico. Hay que:
- Educar a la IA sobre quién sos.
- Construir autoridad digital real.
- Diversificar el ecosistema y las métricas.
“La batalla ya no está en los resultados, sino en las respuestas.”